Nos subimos
al trono del amor,
y allí gritamos
a los cuatro vientos
que nos deseamos.
Lo demostramos
con la paciencia
que nos convierte
en infinitos puntos y maestros
de la evolución misma.
Compartimos el talento
y la gracia
por una eternidad
que lo es en la cima
de la alegría,
del puro cariño,
de lo que tiene entendimiento
y gratitud como parte
del mejor sistema,
el que surge de lo universal
y sus valores.
Vamos peldaño a peldaño:
sabemos que llegaremos.
La meta, como el principio,
es el amor.
Juan T.
lunes, 3 de noviembre de 2014
domingo, 2 de noviembre de 2014
Llegaremos
Me calculas y te soy con los sueños que previenen lo más sagrado. Nos hemos de demorar para ser en la noche más auténtica.
Nos suponemos con gratitudes. No vamos a detenernos. Nos alcanzamos con lo mismo, con cuanto es fundamental, con los regresos a las eternidades que nos previenen.
No vamos a evitarnos tampoco. Lo que fue vuelve con los negocios que guiñan los ojos con diferencias que reconciliamos. Es una ardua tarea, pero necesaria.
Nos normalizamos con voluntades de amor. Nos brindamos el aire suficiente. Eres especial. Nos sentamos para vernos.
Podemos en ese todo que alimenta. Nos falta un poco, pero llegaremos: lo sabemos. Nos ubicamos como y donde debemos. La gracia nos aguarda.
Juan TOMÁS FRUTOS.
Nos suponemos con gratitudes. No vamos a detenernos. Nos alcanzamos con lo mismo, con cuanto es fundamental, con los regresos a las eternidades que nos previenen.
No vamos a evitarnos tampoco. Lo que fue vuelve con los negocios que guiñan los ojos con diferencias que reconciliamos. Es una ardua tarea, pero necesaria.
Nos normalizamos con voluntades de amor. Nos brindamos el aire suficiente. Eres especial. Nos sentamos para vernos.
Podemos en ese todo que alimenta. Nos falta un poco, pero llegaremos: lo sabemos. Nos ubicamos como y donde debemos. La gracia nos aguarda.
Juan TOMÁS FRUTOS.
Fuente de vida
Te advierto
con invitaciones que son,
que siguen,
que están en su montaña ideal,
que preparamos
con participaciones no exigentes.
Nos respetamos
con tonos que establecen
la creación de más amor.
Nos decimos
que los deberes vienen
sin precisiones extrañas.
Todo lo relevante
ha de ser natural.
Nos iremos contando
los motivos
con más cariño,
con ese que es respuesta
a lo que fue y volverá
con esfuerzo y sosiego.
Eres mi objetivo número uno,
mi estrategia sin serlo,
mi oasis en el fin máximo,
mi voluntad compartida,
mi justificación, mi explicación,
mi devoción, mi atractivo,
la tradición y lo moderno,
la garra para proseguir,
la misma fuente de la vida,
que todo lo otorga,
Eso eres:
la fuente de mi existir.
Lo advierto.
Juan T.
con invitaciones que son,
que siguen,
que están en su montaña ideal,
que preparamos
con participaciones no exigentes.
Nos respetamos
con tonos que establecen
la creación de más amor.
Nos decimos
que los deberes vienen
sin precisiones extrañas.
Todo lo relevante
ha de ser natural.
Nos iremos contando
los motivos
con más cariño,
con ese que es respuesta
a lo que fue y volverá
con esfuerzo y sosiego.
Eres mi objetivo número uno,
mi estrategia sin serlo,
mi oasis en el fin máximo,
mi voluntad compartida,
mi justificación, mi explicación,
mi devoción, mi atractivo,
la tradición y lo moderno,
la garra para proseguir,
la misma fuente de la vida,
que todo lo otorga,
Eso eres:
la fuente de mi existir.
Lo advierto.
Juan T.
sábado, 1 de noviembre de 2014
Estados
La vida es un estado de ánimo. El enfoque de las circunstancias existenciales definen muy mucho los resultados que debemos asumir. Unos días estamos mejor, otros peor, en ocasiones no aparecemos, y en otras andamos buscando lo que ni siquiera sabemos o interpretamos. Lo importante es seguir, demostrar que estamos en ese dinamismo que explica algunos sentidos y sentimientos. Hemos de cavilar con cierta recurrencia sobre lo que hacemos y demostrarnos que sabemos estar en el universo en el tono y en la forma. La coherencia por estos lares se tercia obligada.
Como máxima (puede que hasta como consejo), debemos cuajar cada jornada con la suficiente entrega para que la faena sea loable, y no inhóspita. Hemos de buscar los frutos de la cosecha cotidiana sin tropiezos abruptos, sin luchas dislocadas y ofuscadas. Debemos abordar con naturalidad las condiciones y condicionantes de lo que nos sucede.
Sabemos, porque es verdad, que estamos bien cuando decidimos estarlo. El creer, el poner la voluntad es la mitad del camino, que nos diría El Quijote, contribuye a una maravillosa meta. Incluso en trances complicados la postura que sostengamos ayuda o entorpece para salir adelante o retroceder, esto es, para mejorar o empeorar, según los casos. El ojo del cristal determina la perspectiva y, asimismo, los posibles beneficios.
Somos las circunstancias que interiorizamos, que nos acompañan, que nos definen con la misma actitud que desarrollamos o dejamos estancada. Las peculiaridades se muestran en todo cuanto realizamos. Las huellas son el itinerario, recordando a Machado, pero sin más pretensiones, como nos evocaba con su magistral hacer el poeta andaluz. Hemos de inmiscuirnos, por lo tanto, en las razones que nos liberan, en las que nos abocan a unos sentimientos que nos permiten resolver controversias, dudas o conflictos.
Estados hay para todos los gustos: los experimentamos, o debemos, con intensidad, y de todos ellos aprendemos desde la fe en lo que ha de venir o surgir. Es bueno que, sin prisa y sin pausa, les demos fuerza y nos hagamos a imagen y semejanza de lo equilibrado y embriagadoramente sensible, intentando que la estampa conseguida sea la de la felicidad, la propia y la de los demás. En nuestro devenir hay confianza, cercanía, intereses, pro-actividad, distingos, pasatiempos, regresos, olvidos, reformas, voluntades, entendimientos y aprendizajes, traslados, creencias… Definen capacidades y exponen señales de virtudes distinguibles, que hemos de fomentar.
Mirar con esperanza
La postura es fundamental, como lo es la cara que le ponemos a cuanto nos acontece. Lo es siempre. Es normal. La serenidad, la convicción, la esperanza, el mirar al mañana con entusiasmo, nos sana y nos salva. Podemos hacer mucho desde una vocación positiva de nuestro interior. Por ende, busquemos y demos con los matices que nos pueden permitir mantenernos en el punto donde la visión es óptima y, en consecuencia, también lo son sus derivaciones.
El mejor modo de afrontar la historia es pensar que nos irá bien. Incluso lo que no se produce como queremos puede que sea, en el medio o largo plazo, para una ingente dicha. Es cuestión de tener tranquilidad y prudencia en las apreciaciones, de ser tolerantes con nosotros mismos y con los demás, de tener firmeza en lo que ha de venir. Como pueden comprobar, todas esas miradas o contemplaciones vitales son consecuencia de un estado de ánimo preliminar. No olvidemos que lo que se planta se recoge. Y tanto.
Juan TOMÁS FRUTOS.
Un buen ritmo
Nos permitimos estancias que renuevan los anhelos de libertad con los que crecemos. Nos damos ese tanteo que es obra del pasado pensando en el futuro.
Todo está donde anhelamos. Nos configuramos como pretensión paciente y somos en los hechos que compartimos. Demos libertad a lo que podría serenarse.
Las virtudes nos han de llevar por los recovecos de un corazón alado. Nos hemos de otorgar beneficios que son estampas con porvenir.
Procuremos aventajar a lo que no nos conviene. Nos hemos de ayudar en lo cotidiano, en lo nimio, en lo que tiene importancia, dejando atrás lo relativo.
Señalemos los hitos del camino poniendo donde toca lo que refleja cuanto somos. Hemos de descansar. La comunicación comienza por un buen ritmo.
Juan TOMÁS FRUTOS.
Todo está donde anhelamos. Nos configuramos como pretensión paciente y somos en los hechos que compartimos. Demos libertad a lo que podría serenarse.
Las virtudes nos han de llevar por los recovecos de un corazón alado. Nos hemos de otorgar beneficios que son estampas con porvenir.
Procuremos aventajar a lo que no nos conviene. Nos hemos de ayudar en lo cotidiano, en lo nimio, en lo que tiene importancia, dejando atrás lo relativo.
Señalemos los hitos del camino poniendo donde toca lo que refleja cuanto somos. Hemos de descansar. La comunicación comienza por un buen ritmo.
Juan TOMÁS FRUTOS.
Abrimos la puerta
Nos implicamos
con el amor en lo singular
y en lo extenso,
procurando avanzar
hacia la emoción misma.
Nos levantamos
y creemos en el presente
que es futuro
con símbolos reales.
Damos con la mejor plegaria
en forma de actuación
y nos importamos
con hechos que recurren
a cuanto ha sido atractivo y fantástico.
El amor toca a nuestra puerta,
y la abrimos de par en par.
¡Qué pase!
Juan T.
con el amor en lo singular
y en lo extenso,
procurando avanzar
hacia la emoción misma.
Nos levantamos
y creemos en el presente
que es futuro
con símbolos reales.
Damos con la mejor plegaria
en forma de actuación
y nos importamos
con hechos que recurren
a cuanto ha sido atractivo y fantástico.
El amor toca a nuestra puerta,
y la abrimos de par en par.
¡Qué pase!
Juan T.
UN DÍA IRREPETIBLE
Miras de lejos, intentando ver lo que sucede. Todo anda un poco alterado. Los deseos no siempre se cumplen. A veces rozan lo elucubrado, y en otras caen. Mi impresión es que nada ocurre en balde. Todo nos mejora si queremos que sea así. Nos hacemos libres, si apostamos por serlo, si pugnamos por un cambio de paradigma.
El desafío es diario, constante. No sé si es bueno o malo: es así. Lo importante es que lo superemos, que le ganemos la partida a cada novedad, a cada reto, a cada vicisitud, aunque sea pequeña, aunque vayamos poco a poco. No hay prisa: la paciencia, como la tolerancia, son bases que brindan porvenir.
Empieza, casi sin darnos cuenta, un nuevo día, y hemos de apreciar en él que es irrepetible. Lo debemos querer y defender como tal. Hay una oportunidad aguardando en cualquier resquicio. Hemos de estar pendientes y preparados por si llega la inspiración. Seguro que todo irá bien. Creer es poder. Por cierto, lo que decimos no vale únicamente para hoy. Mañana, igual o mejor.
Juan TOMÁS FRUTOS.
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